El patio de mi casa
Descripción
Corro cantado para cerrar la sesión. El grupo gira cogido de la mano mientras canta, y en el «agáchate y vuélvete a agachar» todos flexionan las rodillas a la vez. En cada vuelta se canta más despacio y más bajito, hasta acabar el corro sentado y respirando.
Objetivo
Bajar el pulso de forma progresiva ajustando el movimiento y la voz del grupo a un ritmo que se va frenando.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — La vuelta en silencio: La última vuelta se canta por dentro, sin voz, y solo se hacen los gestos. Hay que llegar al «agáchate» todos a la vez sin oír la letra, sosteniendo el ritmo cada uno por su cuenta. Se sigue andando y sin tirar de las manos. Otra organización — Corros de seis: El corro grande se reparte en corros de seis, cada uno con su velocidad, y en cada corro un alumno distinto marca cuándo se agacha el grupo. Con seis por corro todos dirigen una vez y cabe de sobra en el tiempo. Más fácil — Solo el estribillo: Se deja la letra larga y se trabaja únicamente el estribillo del «agáchate», sin girar cogidos de la mano: el corro está suelto y todos miran al docente. Desaparece la coordinación del giro y queda el gesto a tiempo.
Consejos para el Profesor
Es una vuelta a la calma, así que la única regla que importa es que la velocidad vaya hacia abajo. Si les dejas, el corro acelera solo hasta convertirse en un latigazo, y entonces no cierra la sesión: la abre otra vez. Canta tú desde dentro del corro y frena tú: no lo pidas, hazlo. Y termina sentados en el suelo, con las manos sueltas, porque el gesto de sentarse hace la mitad del trabajo.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: forma parte del corro en su sitio y hace el «agáchate» con la parte del cuerpo que mueve —tronco, cabeza o brazos que suben y bajan—, que es el mismo contenido: llegar a tiempo al gesto; el corro gira a la velocidad que él pueda seguir o gira hacia su lado bueno, y sus vecinos ajustan el paso en vez de arrastrarle, cosa que además ya prohíbe la regla de no tirar de las manos. Visual: se coloca entre dos compañeros conocidos, se da una vuelta andando al corro antes de empezar para reconocer el tamaño, los cambios de sentido se cantan («y ahora al otro lado») y el «agáchate» va precedido siempre de la misma palabra. Auditiva: el pulso se marca golpeando el suelo con el pie, que se nota por vibración, el docente se queda dentro del corro a la vista y avisa del momento de agacharse con un gesto amplio de los dos brazos; la letra siempre lleva los mismos gestos, así que se sigue mirando. Cognitiva: se queda con el estribillo, que se repite muchas veces, y se coloca al lado del docente para copiar el modelo de cerca.