El polvorón

El polvorón

10 minutos
12-30 participantes

Descripción

En corro y cantando, uno pasa sus manos entre las de todos y suelta un objeto; al acabar hay que adivinar quién lo guarda.

Objetivo

Sostener la atención en un detalle pequeño durante toda una canción, con el cuerpo quieto y la voz baja.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Tres corros de ocho o nueve niños sentados en el suelo con las piernas cruzadas, bien juntos, y los corros separados cuatro metros entre sí para que no se oigan unos a otros. Cada niño pone las dos manos juntas delante del pecho, como un libro cerrado. En cada corro se elige a uno que reparte, que se queda de pie con el objeto, y a otro que adivina, que se sienta en el centro y mira.

  2. Arranque

    El que reparte enseña el objeto a su corro, cierra las dos manos sobre él y empieza a dar la vuelta por fuera, metiendo sus manos cerradas entre las manos juntas de cada compañero, uno por uno y sin saltarse a nadie. El corro entero canta desde el primero.

  3. Qué se puede hacer

    En cualquiera de esos gestos, el que reparte suelta el objeto, y después sigue haciendo exactamente lo mismo con los que quedan, para disimular. El que lo recibe no cambia la cara, no se mira las manos y no las mueve. El corro canta sin parar y sin señalar a nadie con el dedo. Está prohibido abrir las manos de un compañero o tocarle: aquí solo se mira.

  4. Qué pasa cuando acaba la canción

    Todos se quedan quietos y el del centro dice un nombre. Ese niño abre las manos. Si el del centro acierta, el que guardaba el objeto pasa a repartir y el del centro se sienta en el corro; si falla, sigue una ronda más y reparte otro compañero. No hay eliminados y no se dice «has perdido».

  5. Cómo se complica

    Se canta más deprisa, o el que reparte da dos vueltas enteras al corro en lugar de una. La versión más difícil es con dos objetos a la vez, dos repartidores que salen por lados opuestos y dos nombres que acertar.

  6. Reinicio

    Si el juego se atasca porque todo el corro mira a un solo niño, se para, se cambia al que reparte y se recuerda que se canta mirando al centro y no a las manos del vecino. Si el corro se ha estirado y ya no se oye la canción, se juntan sentándose más cerca, sin levantarse del sitio y sin deshacer los corros.

Variantes3

Más difícil

dos objetos distintos dan la vuelta al corro a la vez, en manos de dos repartidores que salen por lados opuestos, y al acabar hay que decir los dos nombres; se sigue sin tocar ni abrir las manos de nadie.

Otra organización

cinco corros de cinco, cada uno con su objeto

Le toca a cada niño mucho más a menudo y funciona muy bien como cierre de sesión.

Más fácil

el que reparte da la vuelta despacio, el corro canta a media voz y se avisa de que el objeto se suelta siempre en la primera mitad del corro, para que haya menos donde mirar.

Consejos para el profesor6

  1. Es un cierre de sesión buenísimo y baja las pulsaciones sin que se note.

  2. El primer minuto se les ve todo: el que recibe el objeto se mira las manos y se ríe.

  3. No lo corrijas señalándolo, cambia de repartidor y se arregla solo.

  4. Con veinticinco en un corro único esto no se puede jugar: la vuelta dura dos minutos largos y a la mitad ya se han levantado; tres corros.

  5. Cuenta los objetos al empezar y al acabar cada corro.

  6. Y lo que no hay que decir en alto es «se le nota en la cara a fulanito»: le queda el mote para el resto del curso.

Adaptaciones NEE3

Movilidad reducida

Se juega igual sentado en una silla o en la propia silla de ruedas dentro del corro, con las manos a la altura del pecho y el repartidor acercándose a él; no se le sujeta ni se le engancha nada a la silla ni a las manos.

Visual

Se le avisa por su nombre justo antes de que lleguen sus manos, el objeto se elige rugoso y bien reconocible al tacto, como una piedra lisa o un tapón estriado, y cuando le toca adivinar puede pedir que cada niño diga «yo no lo tengo» en voz alta, para reconocer por la voz.

Auditiva

La canción se sustituye por una palmada lenta del maestro, que todos ven, y la señal de fin es el brazo en alto; el que adivina dice el nombre y además señala al compañero. Cognitiva o de conducta: la primera ronda se hace sin objeto, solo con el gesto, para que quede claro qué hay que mirar; si esperar sentado le cuesta, se le da el papel de repartidor, que es el que más se mueve.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

El pañuelo

Juego de velocidad y reflejos donde dos equipos se enfrentan. Cada jugador tiene un número y, al escucharlo, corre al centro para coger el pañuelo antes que su rival y llevarlo a su lado sin ser atrapado.

5-18 años · 20 min

La Araña

Juego de persecución donde los alumnos deben cruzar el campo sin ser tocados por la “araña”, que se desplaza solo de manera lateral (izquierda–derecha) sin avanzar ni retroceder.

5-18 años · 10 min

Ratón que te pilla el gato

Los alumnos forman un círculo sentados. El “gato” entrega un pañuelo a un compañero, que será el “ratón”. El ratón corre por fuera intentando no ser atrapado. Si vuelve antes de ser pillado, ocupa el hueco del gato y el gato pierde el turno.

4-12 años · 10 min

Director de Orquesta

Todos están sentados en círculo mientras un alumno hace gestos y movimientos que los demás imitan. Un detective afuera del círculo debe descubrir quién es el director que marca los movimientos sin que se note.

6-18 años · 10 min

Rayuela Saltarina

Juego tradicional motor donde se lanza una piedra a una casilla y se avanza saltando a pata coja, respetando las normas de apoyo, hasta recogerla sin perder el turno.

6-12 años · 10 min

Escucho mi respiración

Los alumnos se tumban boca arriba, cierran los ojos y escuchan su respiración. Siguen pequeñas instrucciones de calma para relajar el cuerpo y bajar pulsaciones después de la actividad física.

5-12 años · 5 min

Juegos vuelta a la calma

El sonámbulo

Por parejas, un alumno cierra los ojos y camina como “sonámbulo”, mientras su compañero lo guía mediante indicaciones verbales o suaves toques en la espalda, evitando obstáculos y asegurando su seguridad.

5-10 años · 5 min

Lejos, Cerca y Aplauso

En parejas, uno coloca sus manos juntas y cerradas (las manos “trampa”) y el otro coloca sus manos abiertas y paralelas a los lados (las manos “presa”). Cuando se diga “lejos”, separa manos; “cerca”, las acerca; y al decir “¡aplauso!”, intenta atrapar las manos del compañero, que debe retirarlas rápido.

6-18 años · 5 min

Monta la sesión con El polvorón

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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