ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 5 años: cada uno hace que está atado y tira para soltarse apretando todo el cuerpo; al oír «¡libre!» se suelta de golpe y se queda flojo.

El prisionero

5-6 años
6 minutos
Intensidad: Baja
6-30 participantes

Descripción

Cada niño hace que está atado de pies y manos con unas cuerdas que no existen. Con el cuerpo apretado y los gestos muy grandes, tira para soltarse mientras el docente cuenta hasta tres, y a la voz de «¡libre!» se suelta de golpe y se queda flojo en el suelo.

Objetivo

Notar la diferencia entre el cuerpo apretado y el cuerpo flojo, que es la primera forma de aprender a relajarse.

Cómo se juega6

  1. Colocación

    Cada niño busca un sitio en el suelo donde pueda estirar los brazos sin tocar a nadie y se queda de pie ahí. El docente se coloca en medio, a la vista de todos, y hace el juego con ellos.

  2. Arranque

    El docente cuenta que son prisioneros con las manos y los pies atados con cuerdas invisibles, y hace él primero el gesto de tirar para soltarse, apretando los puños, los brazos y la cara.

  3. Qué se puede hacer

    Apretar y tirar lo más grande que se pueda, cada uno a su manera —de pie, de rodillas o sentado—, siempre en su sitio y sin acercarse a nadie. Se aprieta mientras el docente cuenta hasta tres, y se respira todo el rato: no se aguanta el aire.

  4. Qué pasa cuando el docente dice «¡libre!»

    Las cuerdas se sueltan de golpe, se abren las manos, se deja caer todo y el cuerpo se queda flojo, sentado o tumbado en el suelo.

  5. Cómo termina

    Después de tres o cuatro rondas, en la última nadie se vuelve a atar: todos se quedan tumbados boca arriba y sueltos, mientras el docente pasa diciendo en voz baja qué parte del cuerpo ve ya floja. Cinco o seis minutos bastan.

  6. Reinicio

    Se ata una parte distinta —solo las manos, solo los pies, solo la cara— y se repite. Cambiar la parte atada renueva el juego sin añadir ninguna regla y hace que se note mejor dónde aprieta cada uno.

Variantes3

Más difícil — Un trozo cada vez

el docente va nombrando partes y solo esa se aprieta, mientras el resto del cuerpo sigue flojo: primero las manos, luego los hombros, luego las piernas. Apretar una parte sola y dejar el resto suelto es bastante más difícil que apretar entero, y se sigue contando hasta tres y respirando.

Otra organización — Prisioneros por parejas

uno hace de prisionero y el otro, sentado enfrente y sin tocarlo, le dice qué parte le ve todavía apretada cuando ya se ha soltado. Todas las parejas a la vez, y se cambia el papel a mitad de juego.

Más fácil — El prisionero de las manos

solo se atan las manos y solo se aprietan los puños; el resto del cuerpo no entra. A los cuatro años apretar el cuerpo entero cuesta, y las manos se entienden a la primera.

Qué se trabaja

El gesto como expresión y comunicaciónCreatividad e improvisación motrizImagen y percepción del propio cuerpoJuego simbólico y de imaginación

Seguridad3

Se aprieta respirando mientras el docente cuenta hasta tres: aguantar el aire tensando la cara y el cuello es lo que marea a esta edad.

Al oír libre el cuerpo se suelta hacia abajo, doblando las rodillas hasta quedar sentado; nadie se deja caer de espaldas.

Cada uno tira de sus cuerdas en su sitio: el gesto de soltarse es grande y los brazos salen disparados hacia los lados.

Consejos para el profesor2

  1. Recuérdales en alto que respiran mientras aprietan: el gesto grande les hace bloquear el aire sin darse cuenta.

  2. Exagera tú el tirón desde el centro: si aprietas poco, ellos fingen y al soltarse no se nota ningún contraste.

Adaptaciones NEE4

Visual

Se le atan las partes que sí mueve y son esas las que se nombran en sus rondas, sin cambiarle la tarea por otra.

Auditiva

La señal de «¡libre!» lleva además un gesto grande y siempre el mismo, los dos brazos que se abren de golpe, hecho desde donde el alumno vea al docente, y el final del juego se avisa apagando y encendiendo la luz.

Movilidad reducida

El juego se hace entero desde la posición en la que el alumno esté cómodo —sentado en el suelo, en su silla o tumbado—, porque apretar y soltar no necesita desplazarse;

Cognitiva o de atención

Se juega solo con las manos, con el docente enfrente haciéndolo a la vez, y se van sumando partes de sesión en sesión;

Errores frecuentes

  • Alargar la cuenta más allá de tres: apretando puños y cara tanto rato acaban aguantando la respiración.
  • Decir «¡libre!» y pasar a otra cosa: sin los segundos flojos en el suelo, el juego solo tensa y no relaja.
  • Encadenar muchas repeticiones: se convierte en concurso de fuerza y suben las pulsaciones al final de la sesión.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Juegos vuelta a la calma

Tobillos y pantorrillas

Después de caminar suavemente, cada alumno coloca un pie detrás del otro, ambos orientados hacia delante. Mantiene el talón trasero apoyado y desplaza un poco el peso hacia la pierna delantera hasta notar una tensión suave en la pantorrilla. Primero deja la rodilla de atrás estirada sin bloquearla y después la flexiona ligeramente. Repite con la otra pierna, sin rebotes y respirando con normalidad.

6-18 años · 5 min

Policía y ladrón

El grupo se sienta en círculo y quien hace de policía se aparta sin mirar. El profesor entrega un objeto pequeño a un participante, que lo mantiene oculto. El policía vuelve al centro, observa las manos y las reacciones del grupo y señala a quién cree que lo tiene. Dispone de tres intentos. Después se muestra el objeto y se cambia de policía para empezar otra ronda.

6-12 años · 8 min

Director de Orquesta

Todos están sentados en círculo mientras un alumno hace gestos y movimientos que los demás imitan. Un detective afuera del círculo debe descubrir quién es el director que marca los movimientos sin que se note.

6-18 años · 10 min

Escucho mi respiración

Los alumnos se tumban boca arriba, separados entre sí, y cierran los ojos. El docente los guía con voz suave para que escuchen su respiración, noten cómo se infla la barriga y relajen el cuerpo. Permanecen de uno a tres minutos en silencio y, al terminar, se levantan en dos tiempos: primero se sientan y después se ponen de pie.

5-13 años · 5 min

Juegos vuelta a la calma

El sonámbulo

Juego de orientación por parejas. Uno hace de sonámbulo y camina despacio con los ojos cerrados; el otro lo guía con indicaciones como «adelante», «gira a la derecha» y «alto». El guía le indica cómo evitar los obstáculos del entorno, sin empujarlo. Tras uno o dos minutos intercambian los papeles y repiten el recorrido.

5-11 años · 5 min

Lejos, Cerca y Aplauso

En parejas, uno coloca sus manos juntas y cerradas (las manos “trampa”) y el otro coloca sus manos abiertas y paralelas a los lados (las manos “presa”). Cuando se diga “lejos”, separa manos; “cerca”, las acerca; y al decir “¡aplauso!”, intenta atrapar las manos del compañero, que debe retirarlas rápido.

6-18 años · 5 min

Respiración con Yogur

Actividad final de relajación con un recurso sensorial muy simple: un envase vacío apoyado sobre el cuerpo, que sube y baja con el aire y convierte la respiración en algo que se ve. Cambiándolo de sitio, del abdomen al pecho, cada uno compara por sí mismo dos formas de respirar.

5-11 años · 10 min

El Bueno, el Feo y el Malo

Dos filas enfrentadas, uno frente a uno, con un peto o un pañuelo en el suelo entre cada pareja. Mientras suena la música los dos se miran a los ojos sin moverse, y cuando se para intentan coger el pañuelo lo más rápido posible. Quien lo consigue suma un punto para su equipo, y después cambian las parejas.

5-18 años · 10 min

Monta la sesión con El prisionero

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

Crear una sesión