En la peluquería
Descripción
Por parejas, uno hace de peluquero y el otro de cliente sentado. El docente cuenta una situación de peluquería y la pareja la representa entera: al cliente le han cortado todo el pelo, le han hecho un peinado que no le gusta, le ha quedado precioso, le echan agua fría. Cada situación cambia cómo se respira: el susto corta el aire, el enfado lo hace corto y fuerte, el gusto lo hace largo y suave. Las manos del peluquero trabajan en el aire, sin tocar al compañero.
Objetivo
Notar cómo cambia la propia respiración con lo que pasa y aprender a alargarla y soltarla despacio al final de la sesión.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas y repartidos por la sala. El cliente se sienta en el suelo con las piernas cruzadas y el peluquero se pone de rodillas detrás, a un palmo, con las manos levantadas y sin tocarle.
Arranque
El docente dice "abre la peluquería" y cuenta la primera situación en voz baja: "te están lavando el pelo con agua calentita". La pareja entera la representa: el peluquero mueve las manos en el aire y el cliente coge aire despacio por la nariz y lo suelta largo.
Qué se puede hacer
Cada situación trae su respiración y el docente la nombra en voz alta mientras la hace él: el susto coge aire de golpe, el enfado lo suelta corto y fuerte por la nariz, el gusto lo suelta largo. Cada uno lo hace a su manera, con la cara y con los hombros.
Qué pasa cuando suena la campanilla de la puerta (el docente da una palmada suave): se cambian los papeles en el sitio, sin levantarse, y el que era peluquero se sienta a que le peinen.
Cómo termina
La última situación es siempre la buena, "te ha quedado precioso": el cliente suelta el aire largo, deja caer los hombros y se queda quieto mirando el espejo imaginario. La sala se queda en silencio unos segundos.
Reinicio
Se cuentan situaciones nuevas de la misma peluquería (el secador, el agua fría, la silla que sube) manteniendo el mismo par de papeles.
Variantes3
La peluquería muda
El docente cuenta la situación una sola vez y luego calla; la pareja la representa solo con el cuerpo y con la respiración, sin ruidos ni palabras, y al acabar el peluquero dice si al cliente le ha gustado o no.
La peluquería del corro
Se deshacen las parejas, el grupo se sienta en corro y el docente es el único peluquero, que va contando y todos hacen a la vez de cliente. Ocupa menos sitio y quita la coordinación por parejas.
Solo dos escenas
Se juega únicamente con "me gusta" (aire largo y suave) y "no me gusta" (aire corto por la nariz), y se repiten varias veces antes de añadir nada.
Consejos para el profesor3
Este juego cierra sesión y sirve para bajar pulsaciones, así que va con la voz baja: si lo cuentas con voz de patio, se levantan.
Lo que engancha a los cuatro y cinco años es el detalle absurdo —el agua fría, el secador que quema—, no la consigna de respirar; la respiración entra sola detrás del gesto.
Cambia los papeles pronto y sin ceremonia: el que hace de peluquero se cansa antes de lo que parece.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Hace de cliente en su silla, que es exactamente la postura del juego, y de peluquero desde donde alcance con los brazos en el aire; si el trabajo de brazos le cuesta, representa con la cara y con la respiración, que es el contenido principal.
Visual
El docente le nombra en voz alta cada situación y cada cambio de respiración antes de que empiece, su compañero le avisa en voz baja de que va a acercar las manos, y la pareja se coloca en un sitio fijo de la sala que no cambia en toda la sesión.
Auditiva
Cada situación se demuestra con el cuerpo antes de contarla, la campanilla del cambio de papel se sustituye por una luz apagada y encendida o por un gesto grande del docente, y el ritmo de la respiración se ve marcado con la mano subiendo y bajando.
Cognitiva
Se juega con la variante de dos escenas, siempre en el mismo orden, y el docente se pone de pareja con él las primeras rondas.