Hablemos respirando
Descripción
Sentados en corro, se coge aire subiendo los brazos y se suelta despacio diciendo una palabra estirada, de forma que la palabra se acabe justo cuando se acaba el aire. Una palabra corta para los pequeños y una más larga para los mayores.
Objetivo
Notar la diferencia entre coger aire y soltarlo, y aprender a soltarlo despacio en vez de de golpe.
Cómo se juega6
Colocación
Sentados en corro con las piernas cruzadas, la espalda recta y las manos en las rodillas. El docente se sienta con ellos, en el corro.
Arranque
El docente dice la palabra del día en voz normal —«sol», «luna», «mariposa»— y la repite estirada, soltando el aire poco a poco hasta quedarse sin él. Nadie hace nada todavía: solo mirar y escuchar.
Qué se puede hacer
Todos a la vez cogen aire por la nariz subiendo los brazos despacio, y al soltarlo los van bajando mientras dicen la palabra estirada. Se puede decir flojito o fuerte, pero sin cortar el sonido.
Qué pasa cuando alguien se queda sin aire antes de acabar la palabra: no pasa nada y no se repite; se elige una palabra más corta para la ronda siguiente. La palabra se ajusta al aire, no al revés.
Cómo termina
La última ronda se hace tumbados boca arriba con las manos en la tripa, para notar cómo sube y baja, y con la palabra dicha muy flojita. Se acaba en silencio, tumbados, unos segundos.
Reinicio
Cada niño elige la palabra de su ronda y la dice el grupo entero; se pasa la elección a otro niño en cada ronda.
Variantes3
Se usan palabras de tres o cuatro sílabas —«mariposa», «chocolate»— y hay que llegar al final sin cortar. Obliga a dosificar el aire en vez de soltarlo entero al principio.
Sentados por parejas, uno detrás del otro: el de atrás apoya las manos en la espalda del de delante y nota cómo se hincha y se vacía, y luego cambian. La respiración deja de ser solo propia.
Sin palabra. Se coge aire subiendo los brazos y se suelta soplando flojito, con el sonido de un globo que se desinfla. Es la entrada para los de 3 años y para el día en que el grupo llega muy revuelto.
Qué se trabaja
Seguridad2
Se sopla hacia delante o hacia arriba, nunca a la cara del compañero, y se deja una pausa entre rondas para no marearse.
Si alguien se marea, se para y se queda sentado respirando normal; nadie fuerza el aire para llegar al final de la palabra.
Consejos para el profesor2
Baja tú los brazos a la velocidad a la que quieres que hablen: el brazo marca el aire mejor que cualquier aviso.
Si alguno corta el sonido, no lo señales: repite la ronda con la misma palabra y a la segunda le sale.
Adaptaciones NEE4
Visual
El docente se sienta a su lado y le deja apoyar una mano en su propia caja torácica para notar cómo se hincha y se vacía, y todas las rondas se anuncian en voz alta antes de empezar.
Auditiva
El ejercicio se aprende viendo el gesto de los brazos, que marca perfectamente el ritmo;
Movilidad reducida
Se hace igual desde una silla o desde donde el alumno esté cómodo;
Cognitiva o de atención
Se empieza por la variante «Solo el aire», sin palabra, y se mantiene la misma palabra corta durante varias sesiones antes de cambiarla.
Errores frecuentes
- Elegir palabra larga para los pequeños: se quedan sin aire a la mitad y acaban gritando el final.
- Encadenar repeticiones sin pausa: soplar largo muchas veces seguidas marea, y aquí se busca bajar pulsaciones.
- Dejar que suban los brazos deprisa: el aire entra de golpe y la palabra no llega a estirarse nada.