La varita mágica
Descripción
Relajación por parejas. Uno se tumba y pone el cuerpo en tensión; el otro, con la yema de un dedo, va tocando una parte cada vez, y solo esa parte se afloja. El de abajo tiene que encontrar dónde le han tocado y soltar ahí sin soltar lo demás.
Objetivo
Notar dónde está la tensión y soltarla en una parte concreta del cuerpo sin soltar las demás.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, uno tumbado boca arriba sobre la colchoneta con los brazos a los lados y el otro sentado junto a su cadera. Antes de nada, la pareja acuerda en voz alta las partes que se pueden tocar: hombro, brazo, mano, pierna y pie.
Arranque
El que está tumbado aprieta todo el cuerpo durante cinco segundos, sin dejar de respirar en ningún momento, y se queda así, duro pero respirando, esperando la varita.
Qué se puede hacer
El que está sentado toca con la yema de un dedo una de las partes acordadas. Solo esa se afloja; el resto sigue apretado. Se va tocando de una en una y sin prisa, y el que está tumbado puede decir "esa no" en cualquier momento, y se respeta sin discutir.
Qué pasa cuando ya está todo suelto
El de la varita dice en voz baja qué partes nota todavía duras y las vuelve a tocar. No se levanta el brazo ni la pierna del compañero, no se sacude nada: solo se toca y se espera.
Cómo termina
Se cambian los papeles y se repite entero. Al final, los dos tumbados y sin tocarse, tres respiraciones lentas soltando el aire por la boca.
Reinicio
Se repite el recorrido más despacio y más fino, dedo a dedo de la mano y luego el pie entero, que es donde más cuesta notar la diferencia.
Variantes3
Solo lo que toco
Al revés. Se parte del cuerpo suelto y, cuando la varita toca una parte, se aprieta únicamente esa y el resto sigue flojo. Aislar una zona cuesta bastante más que soltarla y se ve enseguida quién lo consigue. Se mantienen los cinco segundos y las mismas partes acordadas.
La varita del docente
Sin parejas y sin contacto: todos tumbados y separados, y el docente nombra en voz alta la parte que hay que soltar. Sirve cuando el grupo viene revuelto, cuando falta espacio o cuando alguien prefiere que no le toquen, y permite hacerlo con la clase entera a la vez.
Tres partes
Solo brazos, piernas y hombros, y la varita además dice en voz alta la parte que está tocando. Se quita la búsqueda y queda el soltar, que es lo que se está aprendiendo.
Consejos para el profesor4
Con 25 alumnos salen doce parejas y un trío; en el trío la varita se turna cada dos partes.
La cuenta importa también aquí: dos turnos completos de cinco minutos es exactamente lo que cabe en diez, así que no intentes tres rondas.
Lo que decide si funciona es el minuto de antes: se acuerdan las partes que se tocan, se dice que quien no quiera contacto se pasa a la versión del docente y se deja claro que el que está tumbado manda.
Hecho así es de los mejores cierres de sesión; hecho deprisa y sin ese acuerdo, se convierte en cosquillas en dos minutos.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se hace tumbado con los apoyos que use habitualmente, o sentado en su silla, y se trabaja sobre las zonas que controla de forma voluntaria, que son las que tienen sentido aquí; además hace de varita con su pareja en el turno que le toca, sin cambiar nada del juego.
Visual
La pareja avisa siempre antes de tocar con un "voy" en voz baja y recorre las partes en un orden acordado de antemano, así que no hay ningún contacto por sorpresa.
Auditiva
La varita le enseña la parte señalándola con el dedo a la vista antes de tocarla, el cambio de papeles se avisa con un gesto convenido y el docente da las consignas donde pueda verle la cara.
Cognitiva
Versión de tres partes, siempre en el mismo orden y nombradas en voz alta, con una ronda de prueba en la que el docente hace de varita delante de todos.