Luna, luna, dame fortuna
Descripción
Todos tumbados o sentados en círculo amplio, con espacio para estirarse. El profesor canta la canción despacio —«Luna, luna, dame fortuna. Tiene ojos y tiene nariz, tiene boca y se echa a dormir»— y cada uno se señala en su propia cara la parte que se nombra, sin tocar a nadie. Al decir «se echa a dormir» todos se tumban, y se repite dos o tres veces cada vez más bajito.
Objetivo
Bajar pulsaciones reconociendo las partes de la cara, y terminar la sesión en calma con una rutina que se repite.
Cómo se juega6
Colocación
Todos tumbados o sentados en círculo amplio, con espacio para estirarse.
Arranque
El docente canta la canción despacio: «Luna, luna, dame fortuna. Tiene ojos y tiene nariz, tiene boca y se echa a dormir».
Qué se puede hacer
Al nombrar cada parte, cada uno se la señala en su propia cara, sin tocar a nadie. Al decir «se echa a dormir», todos se tumban con la cabeza apoyada en las manos.
Qué pasa al terminar la canción
Se repite dos o tres veces, cada vez más bajito y más despacio, hasta acabar casi en susurro.
Cómo se complica
Se añaden partes nuevas a la canción, que propone el grupo.
Reinicio
Si el grupo llega muy acelerado, se hacen antes tres respiraciones hondas contadas en alto y luego se empieza.
Variantes3
Más difícil — Con el grupo cantando y un alumno dirigiendo el ritmo, cada vez más lento.
Otra organización — Por parejas tumbadas frente a frente, señalándose cada uno su propia cara.
ojos, nariz y boca.
Qué se trabaja
Seguridad
Mantener una respiración natural y detener la actividad ante mareo o dolor.
Consejos para el profesor2
Ensaya tú el susurro final: si la última repetición no baja de verdad, se levantan igual de acelerados que entraron.
Añade una parte nueva cada semana —cejas, barbilla, orejas— y la misma canción aguanta el trimestre.
Adaptaciones NEE4
Visual
El recorrido se camina antes de jugarlo, los obstáculos se describen en voz alta y llevan una referencia sonora (un compañero que llama desde la llegada);
Auditiva
La salida y la parada se dan con el brazo en alto y con tarjeta de color, nunca con silbato, y las consignas se muestran hechas antes de pedirlas.
Movilidad reducida
El salto se sustituye por el impulso que el alumno controle —una elevación de tronco, un empuje de brazos, un avance rápido de silla— y cuenta igual que el del resto; Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Menos consignas a la vez, se empieza por el salto más sencillo y se le da un papel visible (juez de la línea, contador de saltos) cuando espera turno.
Errores frecuentes
- Cantarla al ritmo de siempre: funciona porque cada repetición va más lenta y más baja que la anterior.
- Sentarlos en corro apretado: al llegar el «se echa a dormir» no hay sitio para tumbarse y acaban riéndose.
- Dejar que se señalen la cara unos a otros; es sobre la propia cara y si no, el corro se convierte en un pique.