Luna, luna, dame fortuna
Descripción
Todos sentados en un corro amplio. El maestro canta despacio «Luna, luna, dame fortuna. Tiene ojos y tiene nariz, tiene boca y se echa a dormir», y cada niño se señala en su cara la parte que se nombra. En «se echa a dormir» se tumban boca arriba y cierran los ojos. Se vuelven a sentar y se repite dos o tres veces, cada vez más lento y más bajo, hasta acabar en susurro.
Objetivo
Bajar pulsaciones reconociendo las partes de la cara, y terminar la sesión en calma con una rutina que se repite.
Cómo se juega5
Todos sentados en un corro amplio, con sitio para tumbarse sin tocar al de al lado.
El maestro canta despacio
«Luna, luna, dame fortuna. Tiene ojos y tiene nariz, tiene boca y se echa a dormir».
Al oír cada parte, cada niño se la señala en su propia cara
Ojos, nariz, boca.
En «se echa a dormir», todos se tumban boca arriba, cierran los ojos y se quedan quietos un momento.
Se sientan despacio y se repite, más lento y más bajito cada vez. A la tercera, casi en susurro, se quedan tumbados y la sesión termina ahí.
Variantes3
Solo se canta la canción una vez, con el maestro señalándose la cara para que lo copien.
El grupo propone partes nuevas (cejas, orejas, barbilla) y se añaden a la canción.
Un niño canta la canción y decide lo lento que va cada repetición; los demás le siguen.
Qué se trabaja
Seguridad
Mantener una respiración natural y detener la actividad ante mareo o dolor.
Consejos para el profesor2
Ensaya tú el susurro final: si la última repetición no baja de verdad, se levantan igual de acelerados que entraron.
Añade una parte nueva cada semana —cejas, barbilla, orejas— y la misma canción aguanta el trimestre.
Adaptaciones NEE4
Visual
El recorrido se camina antes de jugarlo, los obstáculos se describen en voz alta y llevan una referencia sonora (un compañero que llama desde la llegada);
Auditiva
La salida y la parada se dan con el brazo en alto y con tarjeta de color, nunca con silbato, y las consignas se muestran hechas antes de pedirlas.
Movilidad reducida
El salto se sustituye por el impulso que el alumno controle —una elevación de tronco, un empuje de brazos, un avance rápido de silla— y cuenta igual que el del resto; Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Menos consignas a la vez, se empieza por el salto más sencillo y se le da un papel visible (juez de la línea, contador de saltos) cuando espera turno.
Errores frecuentes
- Cantarla al ritmo de siempre: funciona porque cada repetición va más lenta y más baja que la anterior.
- Sentarlos en corro apretado: al llegar el «se echa a dormir» no hay sitio para tumbarse y acaban riéndose.
- Dejar que se señalen la cara unos a otros; es sobre la propia cara y si no, el corro se convierte en un pique.
