Mamá pata
Descripción
Canción andada en cadena. El grupo se agarra por los hombros formando una fila de patitos detrás de mamá pata y recorre el espacio cantando, marcando el paso en cada «pachín» y andando de puntillas en el verso de «a los patitos no piséis», que es donde el juego se apaga y se acaba sentado.
Objetivo
Ajustar el propio paso al del grupo y al de una canción, y terminar la sesión bajando el ritmo entre todos sin que nadie tire de nadie.
Cómo se juega6
Colocación
Cadenas de ocho o diez, uno detrás de otro y con las manos apoyadas en los hombros del de delante, no en la ropa ni en el cuello. La primera de cada cadena es mamá pata.
Arranque
La canción se canta entera una vez con todos parados, para que la letra salga sola. Después mamá pata echa a andar despacio y la cadena la sigue cantando.
Qué se puede hacer
Mamá pata elige por dónde va, siempre andando y sin cerrar curvas cerradas. En cada «pachín» toda la cadena marca el paso con un pisotón suave, sin soltarse las manos de los hombros.
Qué pasa en el último verso
En «mucho cuidado con lo que hacéis, a los patitos no piséis» se anda de puntillas, muy despacio y sin hablar, cuidando de no pisar el talón del de delante.
Cómo termina
Al acabar la canción la cadena se para donde esté, se sueltan y se sientan en el sitio. La última vuelta se canta más bajito y más lenta, y se acaba sentados y respirando dos veces largo.
Reinicio
Mamá pata se va a la cola y manda el siguiente, y se vuelve a empezar todavía más despacio que la vez anterior.
Variantes3
El cambio de mamá
Durante la canción el docente dice «cambio» y la cabeza de la cadena se va a la cola sin que el grupo se pare ni se rompa: los demás siguen andando al mismo ritmo mientras ella recorre la fila por fuera y se engancha detrás. Se sigue andando, nunca corriendo, y quien se queda sin manos delante espera un paso a que le den los hombros.
Cadenas de cuatro
En vez de dos cadenas largas, muchas cadenas de cuatro repartidas por el espacio, cada una con su mamá pata y su propio ritmo. Cada uno de los cuatro dirige una vuelta, así que en ocho minutos todos han llevado la cadena, cosa que en una cadena de diez no pasa.
La canción en el sitio
La primera vez se hace sin avanzar: la cadena está montada pero se marca el paso en el sitio, solo con el estribillo, hasta que la letra y el «pachín» salgan sin pensarlos. Desaparece el problema de ir todos a la vez por el espacio y queda el de cantar y marcar juntos.
Consejos para el profesor5
Es de las pocas vueltas a la calma que funcionan con un grupo que viene revolucionado, porque la canción les da algo que hacer mientras bajan.
Dos cosas la arruinan: cadenas largas y prisa.
Con más de diez la cola va dando tirones y con mamá pata corriendo aquello se convierte en otro juego.
Canta tú también y ve bajando la voz en cada vuelta: el grupo copia el volumen sin que haga falta pedirlo.
Si la clase se levanta enseguida al acabar, quédate sentado tú: se vuelven a sentar solos.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Va en la cadena en el sitio que elija y el grupo entero ajusta la velocidad a la suya, que en un juego de ir despacio no cuesta nada; si usa silla, el de detrás apoya las manos en el respaldo y el de delante le da los hombros, nadie empuja la silla sin avisar, y puede ir de mamá pata, que es el papel que decide el ritmo y el camino.
Visual
Va detrás de un compañero de referencia con las manos en sus hombros, que es la mejor guía posible, y el docente canta siempre desde un punto fijo para que se sepa dónde está el resto; no hace falta marcar nada en el suelo.
Auditiva
La mamá pata marca cada «pachín» con un golpe de talón que se nota por los hombros de toda la cadena, y el docente lleva el pulso con el brazo a la vista de la cabeza de la fila; puede ir de mamá pata para llevar el ritmo mirando al docente.
Cognitiva
Se empieza con la versión en el sitio y solo el estribillo, en cadena de cuatro, y se le da el turno de mamá pata cuando el recorrido ya no le exija pensar en la letra.