Marcha con un solo par de ojos
Descripción
Cada equipo camina en fila india con la mano apoyada en el hombro del compañero de delante y los ojos cerrados, salvo el primero, que lleva una cinta en la muñeca y es el único que mira. El guía avisa en voz baja de las curvas y las paradas. Cada diez pasos la cinta pasa al siguiente de la fila.
Objetivo
Bajar la activación mediante marcha lenta y atención táctil y auditiva, y repartir el papel de guía por toda la fila para que cada alumno experimente las dos posiciones, la de conducir y la de confiar.
Cómo se juega5
Los ojos se cierran, no se vendan
Cualquiera puede abrirlos en cualquier momento y decirlo en voz alta sin dar explicaciones.
Se camina a paso corto y con la mano apoyada en el hombro del compañero de delante, nunca agarrando la ropa ni el brazo.
El guía avisa en voz baja de cada cambio
Curva, parada y número de pasos que faltan para el relevo.
El relevo se hace con la fila detenida
El guía se descuelga por el lateral, se coloca el último con los ojos cerrados y entrega la cinta al que pasa a ser primero.
Ninguna fila puede acercarse a menos de ocho metros de la que va delante; si ocurre, el guía detiene la suya y espera.
Variantes3
El guía no habla: transmite las indicaciones con la mano libre hacia atrás, apretando el hombro del segundo, que a su vez lo transmite. La información viaja por la fila como un segundo testigo.
Se pegan al suelo tres texturas completamente planas dentro del óvalo: una banda de cinta rugosa, una banda ancha de cinta lisa y un felpudo fino sujeto al suelo por sus cuatro lados con cinta. Nada con canto, escalón ni grosor: ni colchonetas, ni tarima, ni alfombras sueltas. Al terminar, cada fila intenta decir en qué orden las ha pisado.
El óvalo se convierte en un ocho con un único punto de cruce marcado con tiza. El cruce se resuelve siempre con una fila parada del todo: el maestro se coloca de pie en ese punto y dice qué fila pasa, y la otra no reanuda la marcha hasta que la primera ha pasado entera. Ninguna fila se acerca a otra estando las dos en movimiento.
Qué se trabaja
Seguridad3
El recorrido se revisa y se deja libre antes de empezar: ni un cono suelto, ni una mochila, ni nada con canto dentro del óvalo ni en sus dos metros exteriores.
Lo único que puede quedar en el suelo son texturas planas pegadas por sus cuatro lados: quien tropieza no lo ve venir y lleva la mano en el hombro del de delante.
Se camina, nunca se trota, y el guía responde de la velocidad de su fila; el maestro camina por el interior del óvalo con un silbato reservado para la parada inmediata.
Consejos para el profesor2
Camina por dentro del óvalo y no por fuera: desde el interior ves todas las filas a la vez y llegas a cualquiera de ellas en tres pasos si alguien pierde el contacto.
Haz las dos preguntas del final sentados y en voz baja, sin levantar el tono para que te oigan los de atrás. Si subes la voz, deshaces en un minuto la calma que ha costado diez conseguir.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno ciego o con resto visual muy bajo es quien mejor conoce esta situación y ocupa la posición de guía con apoyo: recorre el óvalo con la mano libre rozando una línea de cinta rugosa pegada al suelo en todo el recorrido, y un compañero camina a su lado sin tocarle avisando de la curva. En su turno como seguidor no cambia nada, porque la tarea ya es la suya habitual.
Auditiva
Los avisos del guía se sustituyen por presiones en el hombro acordadas antes: una presión es curva, dos es parada y tres es relevo. El silbato de emergencia se sustituye para su fila por un toque en el hombro del maestro, que camina cerca de ella.
Movilidad reducida
El alumno en silla ocupa siempre la última posición de su fila, con el compañero de delante apoyando la mano en el respaldo en lugar de al revés, y cuando le toca guiar la fila se coloca detrás de él y sigue su trayectoria a un metro. No se le ata ninguna cinta ni ninguna cuerda a la silla y su turno de guía se hace con los ojos abiertos como cualquiera.
Cognitiva o de atención
Su turno de guía se acorta a cinco pasos y se le dan de antemano las dos únicas frases que tiene que decir, escritas en la cinta; además se le coloca en segunda posición, donde tiene al guía a un brazo y el maestro puede acompañarle sin sacarle de la fila.
Errores frecuentes
- El guía camina a su ritmo normal y la fila se estira hasta que alguien se suelta; hay que insistir en que el paso corto es la única velocidad válida.
- Los de atrás abren los ojos a escondidas en cuanto la fila gira; decir desde el principio que abrirlos es legítimo y que solo hay que avisar elimina el problema de raíz.
- Las cinco filas terminan agrupadas en el mismo cuarto del óvalo porque nadie vigila la separación; conviene arrancar escalonado y recordar la distancia de ocho metros en la primera vuelta.