Mi corazón se calma
Descripción
Después de un minuto de carrera suave, cada alumno se cuenta las pulsaciones durante quince segundos y se queda con el número. Se tumba, respira despacio con la fórmula "mi corazón está tranquilo" y vuelve a contarlas para comprobar por sí mismo cuánto han bajado.
Objetivo
Notar el propio pulso, comprobar que baja cuando el cuerpo se relaja y entender para qué sirve la vuelta a la calma.
Cómo se juega7
Colocación
Todos de pie y dispersos por el espacio, cada uno con sitio para tumbarse. Antes de empezar, el docente enseña dónde se busca el pulso y con qué dedos, y todos lo prueban treinta segundos en parado.
Arranque
Un minuto de carrera suave por el espacio, al ritmo de poder hablar sin ahogarse. A la señal, cada uno se para donde esté y se busca el pulso enseguida, sin sentarse.
Qué se puede hacer
Buscarlo en la muñeca o bajo la mandíbula, con los dedos índice y corazón, nunca con el pulgar y sin apretar. Quien no lo encuentre en diez segundos cuenta con la mano abierta en el pecho.
Qué pasa cuando el docente da los quince segundos
Cada uno cuenta sus latidos en silencio y le dice el número en voz baja al pasar.
La calma
Tumbados boca arriba y con los brazos a los lados, cogen aire por la nariz contando hasta tres y lo sueltan por la boca contando hasta cinco durante tres minutos, con la fórmula repetida despacio.
Cómo termina
Sin levantarse, cada uno se cuenta el pulso otros quince segundos y lo compara con el primero. Se incorporan despacio y de lado; lo importante no es el número más bajo, sino que baje.
Reinicio
Se repite el ciclo entero con un minuto de carrera algo más viva, sin llegar en ningún caso a ahogarse, y cada uno comprueba si su número de después vuelve a bajar lo mismo.
Variantes3
Se cuenta el pulso tres veces: en reposo antes de correr, justo al parar y al final de la calma. Cada uno apunta los tres números en su hoja, los ordena y dice cuál esperaba que fuera el más alto.
Uno se tumba y el otro le toma el pulso en la muñeca, cuenta y le dice su número; después se cambian. Tomarle el pulso a otro obliga a colocar bien los dedos, a no apretar y a estarse completamente quieto.
Sin contar latidos: cada uno se pone la mano abierta en el pecho y solo dice si va "rápido", "medio" o "despacio", antes y después. Desaparece el número y queda la comparación, que es lo que se quiere que entiendan.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pulso se busca con los dedos índice y corazón y sin apretar, nunca en los dos lados del cuello a la vez.
Se tumban sobre suelo limpio y con sitio de sobra entre unos y otros.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Que cada uno apunte su primer número en la mano o en la pizarra; dicho en voz alta se olvida en treinta segundos.
Marca tú la inspiración y la espiración en voz alta y lenta: sin referencia externa cada uno respira a su ritmo.
Adaptaciones NEE4
Visual
El docente le coloca los dedos en la muñeca la primera vez, y los tiempos de contar, de coger aire y de soltarlo se cantan en voz alta para todo el grupo;
Auditiva
El principio y el final de los quince segundos se marcan con el brazo del docente en alto, y la cuenta de la respiración se le lleva con la mano a su lado, subiendo y bajando;
Movilidad reducida
Hace el minuto de activación con el desplazamiento que use o moviendo los brazos con ritmo desde su sitio, que sube el pulso igual, y la calma la hace en la postura en la que mejor respire;
Cognitiva o de atención
Usa la versión de la mano en el pecho con las tres palabras, el docente le coloca los dedos la primera vez y cuenta en voz alta los quince segundos para todo el grupo.
Errores frecuentes
- Dejar que se sienten nada más parar la carrera: sentado el pulso baja antes de contarlo y la comparación se pierde.
- Contar los quince segundos a ojo: si el tramo no es igual antes y después, los dos números no se pueden comparar.
- Alargar la carrera hasta que se ahoguen: así no encuentran el pulso ni pueden respirar despacio tumbados.
