Molinos de viento
Descripción
Un grupo forma un círculo con los ojos cerrados moviendo los brazos como aspas. El otro grupo tiene que entrar al centro, recoger a un compañero y salir sin que ningún aspa los toque.
Objetivo
Calcular el momento de pasar entre obstáculos que se mueven, ajustando la velocidad propia a la de ellos.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Los molinos que cambian: A la señal del docente, todos los molinos invierten el sentido del giro. Lo que se había calculado deja de valer y hay que volver a leer el hueco. Otra organización — Dos círculos concéntricos: Un círculo dentro de otro, girando los brazos en sentidos opuestos. Hay que pasar dos barreras seguidas, y la segunda no se ve desde fuera. Más fácil — Molinos lentos y con hueco: Los molinos van muy despacio y se separan tres brazos entre sí, dejando huecos anchos. Se pasa casi siempre y sirve para entender el juego antes de apretarlo.
Consejos para el Profesor
La regla de que los molinos no persiguen es la que sostiene el juego: en cuanto uno abre los ojos o busca con los brazos, se convierte en un pilla-pilla y se acabó la vuelta a la calma. Y hacer de molino con los ojos cerrados, moviendo los brazos despacio, calma más que estar sentado; que todos pasen por ahí.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace de molino tantas rondas como quiera —es un rol de quietud y muy participativo— y, si entra, los molinos van al ritmo pactado con él, más despacio; el hueco por el que pasa se ensancha. Visual: entra acompañado de un compañero que le va diciendo cuándo pasar, que es exactamente lo que el juego pide, o hace de molino, que no requiere ver nada. Auditiva: la señal de arranque y de parada es visual, y los molinos llevan un ritmo marcado por el brazo del docente en vez de por la voz. Cognitiva: se juega con la versión de molinos lentos y huecos anchos, y se entra de la mano de un compañero.