Pies con pies
Descripción
Vuelta a la calma por parejas. Sentados frente a frente y con las plantas de los pies pegadas a las del compañero, hacen movimientos lentos —pedalear, dibujar círculos, abrir y cerrar— sin separar los pies en ningún momento, y acaban respirando en quietud.
Objetivo
Mover las piernas de acuerdo con otro notando por la planta del pie lo que hace el compañero, y bajar el pulso al final de la sesión.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas de talla parecida, sentadas frente a frente sobre una colchoneta, piernas estiradas, plantas de los pies pegadas a las del compañero y manos apoyadas en el suelo por detrás.
Arranque
Sin separar los pies, los dos doblan y estiran las piernas a la vez y despacio, como si pedalearan hacia delante. Diez pedaladas contando en voz baja entre los dos.
Qué se puede hacer
Con los pies siempre pegados, se pedalea hacia delante y hacia atrás, se dibujan círculos grandes con las dos piernas, se abren y se cierran las piernas a la vez y se sube un pie mientras baja el otro. Se va despacio y sin empujar: el que menos llega es el que marca hasta dónde se va.
Qué pasa cuando se separan los pies
Se para, se vuelven a juntar y se empieza otra vez ese movimiento. Separarse no es fallar: es la señal de que se iba demasiado rápido o demasiado lejos.
Cómo termina
Los dos últimos minutos, quietos, con los pies juntos y las piernas estiradas, respirando despacio: se cuenta hasta cuatro al coger el aire y hasta cuatro al soltarlo, cuatro o cinco veces.
Reinicio
Se repite el mismo repertorio con los ojos cerrados y sin hablar, notando por la planta del pie lo que hace el compañero. Va todavía más despacio, que es justo lo que se busca.
Variantes3
Sin manos
El mismo repertorio con los brazos cruzados sobre el pecho, sin apoyar las manos detrás. Hay que sostener el tronco, y por eso los movimientos se hacen pequeños y aún más lentos, siempre sobre colchoneta.
Corro de pies
Todo el grupo sentado en un corro muy junto, cada uno con las plantas pegadas a las de sus dos vecinos, y el docente dicta un movimiento que tiene que recorrer el corro entero a la vez. Se pasa de ponerse de acuerdo con uno a ponerse de acuerdo con veinte.
Solo pedalear
Se hace únicamente el pedaleo hacia delante y hacia atrás, con las rodillas dobladas y los pies cerca del cuerpo, contando en voz alta entre los dos para ir a la vez. Es la posición más cómoda y la que menos estira.
Consejos para el profesor4
Es de los pocos juegos de vuelta a la calma que no se apaga solo, porque hay algo que hacer y no solo que estarse quieto.
Cuenta tú el ritmo en voz baja las primeras veces: si no, van demasiado rápido y se separan a la tercera pedalada.
Empareja por talla y no por amistad: con un niño mucho más largo que otro, el pequeño acaba estirado a la fuerza.
Y no te saltes el rato final de respiración, que es lo que de verdad baja el pulso.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Se coloca como le resulte cómodo, sentado en el suelo con la espalda apoyada o en su silla con las plantas contra las del compañero, que se sienta enfrente en un banco a su altura; el repertorio se reduce a los movimientos que puede hacer y es el compañero quien se ajusta a él, que es exactamente la regla del juego para todas las parejas.
Visual
No hace falta marcar nada en el suelo, porque la referencia es el contacto de las plantas; se le lleva hasta su pareja y se le juntan los pies antes de empezar, y cada movimiento se nombra en voz alta antes de hacerlo.
Auditiva
El docente enseña cada movimiento haciéndolo con una pareja delante del grupo antes de empezar, y el cambio de movimiento se lo avisa su compañero con un toque en la pierna, acordado antes.
Cognitiva
Se queda en la versión de solo pedalear, contando en voz alta, y se añade un movimiento nuevo cada varias sesiones.