La planta del pie con pelota
Descripción
Cada participante se coloca de pie junto a la pared, con una mano apoyada, y pone la pelota bajo un pie, descalzo o con zapatilla fina. La rueda despacio del talón a los dedos durante treinta segundos, apretando solo lo que resulte cómodo, y después cambia de pie.
Objetivo
Soltar la planta del pie después de una sesión de saltos o carrera, y notar apoyos que no se suelen sentir.
Cómo se juega3
Cada participante se coloca de pie junto a la pared, con una mano apoyada en ella.
Se coloca una pelota de tenis bajo el pie descalzo o con zapatilla fina.
Se rueda despacio del talón a los dedos durante 30 segundos por pie, apretando lo que resulte cómodo.
Variantes
Se hace sentado en un banco: sin tener que mantener el equilibrio, se puede apretar algo más, sin pasar de lo que resulte cómodo.
Qué se trabaja
Seguridad3
La mano se mantiene apoyada en la pared los treinta segundos: sobre una pelota de tenis el pie se va de lado sin avisar.
Se rueda con la presión que resulte cómoda y sin parar la pelota bajo el talón cargando encima todo el peso del cuerpo.
Al acabar cada pie la pelota se coge con la mano y no se deja rodando por el suelo, que es el resbalón del que pase detrás.
Consejos para el profesor2
Una pelota por cada dos y turnos alternos: hay pie de apoyo descansado y necesitas la mitad de material.
Encájalo tras sesiones de salto o carrera larga; en una sesión sentados no tiene ningún sentido.
Adaptaciones NEE4
Visual
El docente le coloca junto a la pared, le da la pelota en la mano y le avisa en voz alta del cambio de pie.
Auditiva
La postura se muestra hecha por el docente o por un compañero antes de empezar, y el cambio de lado se avisa con el brazo en alto, no con la voz.
Movilidad reducida
Se hace en la posición que permita el apoyo (sentado, tumbado o de pie con apoyo en la pared) y se acorta el recorrido. Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Se cuenta el tiempo en voz alta entre todos y se hace un solo lado si mantener dos resulta largo.
Errores frecuentes
- Repartir pelotas de goma dura o de golf: en un pie infantil eso duele, no relaja.
- Ponerlos sin apoyo en la pared, y pasan treinta segundos peleando por el equilibrio.
- Dejar que lo hagan con zapatilla gruesa: no notan nada y compensan cargando peso hasta hacerse daño.