Por las mañanas me lavo
Descripción
De pie en corro, el grupo repite a la vez el gesto grande de lavarse la parte del cuerpo que se va nombrando: cara, orejas, cuello, brazos, barriga, espalda, piernas y pies. Según la parte baja, el cuerpo baja con ella, hasta acabar secándose sentados.
Objetivo
Nombrar y tocar las partes del propio cuerpo mientras se baja el pulso, y llevarse puesto el orden del aseo diario.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo de pie en corro amplio, sin cogerse de la mano y con sitio para abrir los brazos sin tocar a nadie. El docente dentro del corro, uno más.
Arranque
El docente empieza. «Por las mañanas, cuando me levanto, me lavo... ¡la cara!», y se frota la cara con las dos manos con un gesto grande y lento. Todos lo hacen a la vez con él.
Qué se puede hacer
En cada vuelta se nombra una parte nueva y no se repite ninguna: cara, orejas, cuello, brazos, manos, barriga, espalda, piernas y pies. Cada uno se lava a sí mismo y a nadie más, ni siquiera en broma.
Qué pasa cuando toca una parte de abajo
Para lavarse las piernas y los pies hay que agacharse, así que según baja la parte del cuerpo baja también el cuerpo entero: se empieza de pie y se va acabando en cuclillas.
Cómo termina
Cuando ya está todo lavado se cierra el grifo, se coge la toalla imaginaria y cada uno se seca despacio, sentado, empezando por los pies y acabando por la cara. Se acaba sentado y respirando despacio.
Reinicio
La siguiente vez lo empieza un niño en vez del docente: dice la parte en voz alta y todos la lavan a la vez. Quien nombra va cambiando, pero nadie sale del corro y nadie deja de lavarse.
Variantes3
el docente solo hace el gesto y no dice la parte. Hay que reconocerla mirando y decir su nombre en voz alta mientras uno se la lava. Cuesta bastante más y es la versión que mejor funciona a los 5 años.
en vez de en corro, el grupo anda despacio y disperso por el espacio y se lava la parte nombrada sin dejar de andar. Al llegar a los pies, cada uno se para donde esté y se seca en el sitio.
se lavan solo cara, manos, barriga y pies, muy despacio y repitiendo el nombre dos veces cada una. Con cuatro partes ya se juega entero, y las demás se van añadiendo otro día.
Qué se trabaja
Seguridad3
Mantener una respiración natural y detener la actividad ante mareo o dolor.
Antes de empezar cada uno abre los brazos en cruz y comprueba que no alcanza a nadie; si alguien llega, el corro se agranda.
Para lavarse las piernas y los pies se baja apoyando una mano en el suelo si hace falta, y se sube despacio, que es donde se pierde el equilibrio.
Consejos para el profesor2
Baja tu propio cuerpo con cada parte: al llegar a los pies tienes que estar ya casi sentado sin haberlo dicho.
Corta a la primera el lavarle al compañero, aunque sea de broma: aquí un roce basta para acabar con la calma.
Adaptaciones NEE2
Visual
El docente se coloca a su lado, dice la parte con la palabra completa y siempre en el mismo orden, y se toca él mismo mientras habla para dar la referencia;
Movilidad reducida
Se lava sentado desde el principio, y el resto del corro se sienta también para la segunda mitad, que es a donde va el juego de todas formas;
Errores frecuentes
- Nombrar las partes sin orden: si vuelves de los pies a la cara, el cuerpo sube y baja y se pierde el descenso.
- Repetir alguna parte ya lavada: el corro se despista buscando cuál falta y se rompe el hilo de la retahíla.
- Hacer los gestos pequeños y rápidos: si te frotas la cara en un segundo, ellos también y no hay vuelta a la calma.