¡Qué calor!
Descripción
Una fila de conos parte la sala en dos aceras, la del sol y la de la sombra. El grupo pasea por la del sol apretando poco a poco la frente, los hombros y los puños mientras el docente cuenta el calor que hace, y al oír «sombra» cruza andando y suelta el cuerpo entero de golpe.
Objetivo
Notar la diferencia entre el cuerpo apretado y el cuerpo suelto, y aprender a soltarlo al cambiar de sitio.
Cómo se juega6
Colocación
El espacio se parte en dos con una fila de conos, la acera del sol y la acera de la sombra, y todo el grupo empieza andando repartido por la del sol.
Arranque
El docente cuenta que es agosto y que vamos por la calle a las tres de la tarde. Se anda despacio por la acera del sol mientras él va nombrando lo que hace el calor.
Qué se puede hacer
Con cada cosa que nombra el docente se aprieta esa parte y no se suelta —la frente, la nariz, los hombros hasta las orejas, los puños—, y se sigue andando cada vez más lento.
Qué pasa cuando el docente dice «¡sombra!»
Todos cruzan andando la fila de conos y, ya en la otra acera, se suelta todo de golpe: hombros abajo, manos abiertas, cara suelta, y se resopla fuerte una vez.
Cómo termina
En la acera de la sombra se anda muy despacio dos vueltas más, cada uno a su aire y sin apretar nada, y se acaba sentado en el suelo con la espalda apoyada en la pared.
Reinicio
Se cambia el cuento sin cambiar el juego: en vez del calor, un viento helado que encoge el cuerpo poco a poco, y la otra acera es una manta que lo suelta.
Variantes3
el docente va diciendo números del uno al cinco y el cuerpo se aprieta un poco más con cada número, sin llegar nunca a apretar los dientes. Al llegar al cinco se cruza a la sombra y se suelta todo.
el grupo hace un corro grande en la acera del sol y aprieta el cuerpo en el sitio, sin andar; la sombra es el centro, adonde se entra andando a la vez y se afloja. Sirve si el espacio es pequeño.
se aprieta solo la cara y los puños, y el resto del cuerpo se olvida. Con los de tres años es por donde hay que empezar, porque apretar todo el cuerpo a la vez no lo controlan todavía.
Qué se trabaja
Seguridad2
La tensión se aprieta sin llegar a apretar los dientes y sin cortar la respiración: se sigue respirando todo el rato.
La fila de conos se cruza andando y mirando, nunca corriendo, aunque la señal llegue de golpe.
Consejos para el profesor2
Anda por la acera del sol cada vez más despacio: la lentitud es lo que hace notar la tensión.
Tras el «sombra», déjales sueltos y en silencio unos segundos antes de hablar: ahí es donde baja el pulso.
Adaptaciones NEE4
Visual
El participante anda por la acera del sol siguiendo la voz del docente, que se coloca siempre en la fila de conos, y lleva un compañero fijo a su lado toda la sesión.
Auditiva
La palabra «sombra» va siempre acompañada del mismo gesto grande con los dos brazos, y el docente se coloca donde el niño le vea la cara.
Movilidad reducida
El participante aprieta y suelta desde donde esté, y cruza a la otra acera andando o rodando por un paso ancho y libre entre los conos, con el mismo tiempo que los demás.
Cognitiva o de atención
Dos estados y ya está, duro por el calor y blando en la sombra, sin la lista de partes del cuerpo y con el docente haciéndolo a su lado.
Errores frecuentes
- Cruzar a la sombra demasiado pronto: sin tensión acumulada, el soltar de golpe no se nota en el cuerpo.
- Nombrar partes sin acumularlas: si al subir los hombros sueltan la frente, no queda nada que aflojar.
- Encadenar cruces: la gracia es un solo contraste grande, y repetido pierde efecto y acaba en carrera.
