ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 8-9 años: cada equipo prepara y dirige dos minutos de vuelta a la calma para el resto de la clase, con marcha, respiración y movilidad, en ese orden.

Recuperación dirigida por equipos

9-12 años
8 minutos
Pista polideportiva
8-30 participantes

Descripción

Se empieza toda la clase junta: un minuto caminando por el óvalo, todos en el mismo sentido y sin adelantar a nadie, reduciendo el paso poco a poco desde el ritmo que traían. Después la clase se divide en cinco equipos, y cada uno prepara y dirige para el resto dos minutos de vuelta a la calma con marcha, respiración y movilidad, en ese orden.

Objetivo

Reconocer para qué sirve la vuelta a la calma y ser capaz de dirigirla, comprobando que al final se puede hablar con normalidad.

Cómo se juega7

  1. Arranque, toda la clase junta

    Un minuto caminando por el óvalo, todos en el mismo sentido, reduciendo el paso poco a poco. Se empieza al ritmo con el que se venía de la actividad anterior y se termina andando muy despacio. Nadie adelanta a nadie.

  2. Formación de los semicírculos

    La clase se divide en cinco equipos de cinco y cada uno forma un semicírculo en el centro, separados entre sí. Sin estaciones, sin turnos y sin competición: aquí no se rota ni se compara nada, y eso hay que decirlo, porque vienen de una parte de la sesión donde sí se hacía.

  3. Lo que tiene que preparar cada equipo, en dos minutos y con la tarjeta delante: una secuencia de tres partes en este orden. Un tramo de marcha reduciendo. Cuatro respiraciones. Y movilidad lenta de dos zonas de las que se hayan usado en la sesión.

  4. Las respiraciones, que es donde todos se equivocan

    Se inspira por la nariz sin forzar y se suelta el aire despacio por la boca. No se llena el pecho a tope, no se aguanta el aire y no se hacen diez seguidas. Cuatro, tranquilas. Si alguien se marea, es que está forzando.

  5. La movilidad

    Movimientos lentos y sin rebotes de las zonas que se han usado. Si la sesión ha sido de carrera, tobillos y cadera; si ha sido de lanzamientos, hombros y muñecas. Se elige mirando lo que se ha hecho, no de una lista.

  6. La dirección

    Cada equipo dirige su secuencia para el resto de su semicírculo, dos minutos, con uno hablando y los demás haciéndola. Después cambia el que dirige.

  7. La comprobación final, que es el criterio del juego

    Al terminar, se pregunta si se puede decir una frase entera sin quedarse sin aire y si el cuerpo se ha quedado más quieto que al empezar. Si la respuesta es que no, la vuelta a la calma no ha funcionado y hay que decirlo sin dramatismo: la próxima vez, más marcha y menos movilidad.

Variantes3

Más fácil

la secuencia la dirige el maestro para toda la clase y los equipos solo eligen las dos zonas de movilidad. Se quita la parte de preparar, que es la que atasca.

Más difícil

cada equipo tiene que justificar sus dos zonas de movilidad diciendo en qué momento de la sesión se han usado. Si no lo saben, eligen otras.

Otra organización

la vuelta a la calma la dirige un solo equipo para toda la clase, rotando qué equipo la dirige en cada sesión de la semana. Sale mejor dirigida y se practica menos, así que conviene alternarlo con la organización por semicírculos.

Qué se trabaja

Calentamiento y vuelta a la calma

Seguridad3

En el óvalo se camina todos en el mismo sentido y sin adelantar: se viene de una actividad intensa y frenar por dentro es donde se produce el enganchón.

Los cinco semicírculos se colocan separados y quien dirige habla desde dentro del suyo, sin cruzar por el óvalo por donde todavía se camina.

Si la parte de respiración marea a alguien, se le deja fuera de esa parte y sigue con la marcha: es la única de las tres que no admite insistir.

Consejos para el profesor5

  1. El error grande de las vueltas a la calma es hacerlas al revés: empezar estirando parados y terminar andando.

  2. El orden importa, y por eso va escrito en la tarjeta: marcha, respiración, movilidad.

  3. Lo segundo es no convertir esto en estaciones ni en competición; vienen de una parte activa de la sesión y hay que decirles explícitamente que aquí no se rota ni se compara, porque si no lo hacen solos.

  4. La comprobación final, la de la frase, es lo que da criterio: sin ella, la vuelta a la calma es un rito y los niños no saben para qué la hacen.

  5. Y las cuatro respiraciones hay que vigilarlas, porque en cuanto se dejan libres, alguien hiperventila y se marea.

Adaptaciones NEE4

Visual

se camina por el interior del óvalo con un compañero de referencia al lado, la formación en semicírculo se hace por contacto de hombros, y cada movimiento de movilidad se describe en alto antes de hacerlo.

Auditiva

quien dirige se coloca en el centro del semicírculo, de frente y a la vista de todos, y hace cada movimiento a la vez que lo dice; el aviso de cambio de parte se da con un gesto acordado.

Movilidad reducida

la marcha inicial se hace en silla o con el apoyo que se use, dentro del mismo óvalo y al mismo ritmo del grupo; la movilidad se hace con las articulaciones disponibles, y el papel de dirigir la secuencia se rota igual que a los demás, que es donde está el contenido.

Cognitiva o de atención

se entrega la secuencia ya hecha en la tarjeta, con las dos zonas de movilidad decididas, y solo se pide dirigirla; se dirige primero en pareja y luego al semicírculo, y a quien le agobie hablar delante del grupo se le ofrece hacer los movimientos mientras otro los dice.

Errores frecuentes

  • Empezar estirando parados. La vuelta a la calma tiene un orden y ese orden es lo que la hace funcionar.
  • Dejar las respiraciones libres. Alguien hace diez seguidas a tope, se marea, y a partir de ahí hay que parar la clase.
  • Convertirlo en estaciones con rotación. Reactiva justo lo que se está tratando de bajar.
  • Saltarse la comprobación final. Sin ella, los niños hacen la vuelta a la calma porque toca, no porque noten para qué sirve.

Observaciones

Montaje (3 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marca un óvalo amplio con ocho conos, de unos 60 metros de recorrido, con el centro despejado. 2. En el centro se dejan cinco zonas libres para los semicírculos, separadas 3 metros entre sí. No se marcan con nada: se forman al llegar. 3. Se preparan cinco tarjetas, una por equipo, con las tres partes escritas en orden y en letra grande: 1. Marcha reduciendo. 2. Cuatro respiraciones. 3. Movilidad lenta de dos zonas. Que esté escrito el orden es lo que impide el error clásico de empezar estirando. 4. Si la vuelta a la calma se va a hacer tumbados, hacen falta colchonetas o suelo limpio y seco; si no las hay, se hace sentados. 5. Se comprueba que el óvalo no tenga ningún tramo pegado a una pared o portería.

Para imprimir y llevar a clase

Recuperación dirigida por equipos, material para imprimir 1

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Juegos vuelta a la calma

Tobillos y pantorrillas

Después de caminar suavemente, cada alumno coloca un pie detrás del otro, ambos orientados hacia delante. Mantiene el talón trasero apoyado y desplaza un poco el peso hacia la pierna delantera hasta notar una tensión suave en la pantorrilla. Primero deja la rodilla de atrás estirada sin bloquearla y después la flexiona ligeramente. Repite con la otra pierna, sin rebotes y respirando con normalidad.

6-18 años · 5 min

Policía y ladrón

El grupo se sienta en círculo y quien hace de policía se aparta sin mirar. El profesor entrega un objeto pequeño a un participante, que lo mantiene oculto. El policía vuelve al centro, observa las manos y las reacciones del grupo y señala a quién cree que lo tiene. Dispone de tres intentos. Después se muestra el objeto y se cambia de policía para empezar otra ronda.

6-12 años · 8 min

Director de Orquesta

Todos están sentados en círculo mientras un alumno hace gestos y movimientos que los demás imitan. Un detective afuera del círculo debe descubrir quién es el director que marca los movimientos sin que se note.

6-18 años · 10 min

Escucho mi respiración

Los alumnos se tumban boca arriba, separados entre sí, y cierran los ojos. El docente los guía con voz suave para que escuchen su respiración, noten cómo se infla la barriga y relajen el cuerpo. Permanecen de uno a tres minutos en silencio y, al terminar, se levantan en dos tiempos: primero se sientan y después se ponen de pie.

5-13 años · 5 min

Juegos vuelta a la calma

El sonámbulo

Juego de orientación por parejas. Uno hace de sonámbulo y camina despacio con los ojos cerrados; el otro lo guía con indicaciones como «adelante», «gira a la derecha» y «alto». El guía le indica cómo evitar los obstáculos del entorno, sin empujarlo. Tras uno o dos minutos intercambian los papeles y repiten el recorrido.

5-11 años · 5 min

Lejos, Cerca y Aplauso

En parejas, uno coloca sus manos juntas y cerradas (las manos “trampa”) y el otro coloca sus manos abiertas y paralelas a los lados (las manos “presa”). Cuando se diga “lejos”, separa manos; “cerca”, las acerca; y al decir “¡aplauso!”, intenta atrapar las manos del compañero, que debe retirarlas rápido.

6-18 años · 5 min

Respiración con Yogur

Actividad final de relajación con un recurso sensorial muy simple: un envase vacío apoyado sobre el cuerpo, que sube y baja con el aire y convierte la respiración en algo que se ve. Cambiándolo de sitio, del abdomen al pecho, cada uno compara por sí mismo dos formas de respirar.

5-11 años · 10 min

El Bueno, el Feo y el Malo

Dos filas enfrentadas, uno frente a uno, con un peto o un pañuelo en el suelo entre cada pareja. Mientras suena la música los dos se miran a los ojos sin moverse, y cuando se para intentan coger el pañuelo lo más rápido posible. Quien lo consigue suma un punto para su equipo, y después cambian las parejas.

5-18 años · 10 min

Monta la sesión con Recuperación dirigida por equipos

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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