ENTRÉNALO
Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 6-7 años: se camina despacio por el espacio y, cada vez que el maestro dice una zona del cuerpo, hay que pararse y dejarla caer como si se derritiera,…

Respira y derrite

6-12 años
10 minutos
Aula Psicomotricidad
8-30 participantes

Descripción

El grupo se reparte por el espacio, con dos metros cada uno, y camina muy despacio, sin hablar y bajando el ritmo poco a poco. Cuando el maestro dice una zona, todos se paran, la sueltan cinco segundos sin contener el aire y siguen caminando. Por orden: cara, hombros, brazos, manos y, al final, todo el cuerpo, que baja hasta quedar agachado o sentado treinta segundos en silencio.

Objetivo

Alternar desplazamiento suave y relajación de zonas concretas del cuerpo, bajando la activación de forma progresiva.

Cómo se juega7

  1. Colocación

    Toda la clase repartida por el espacio, cada uno con dos metros alrededor. No en filas ni en círculo: repartidos, para que nadie tenga a nadie enfrente mirándole.

  2. El desplazamiento

    Se camina muy despacio, sin rumbo, sin cruzarse y sin hablar. Cada vuelta que da el maestro por el espacio, se camina un poco más lento que antes. Eso es lo que hace que la vuelta a la calma sea progresiva y no un corte seco.

  3. La consigna de derretir

    El maestro dice una zona en alto y todos se paran y la dejan caer, como si se derritiera, durante cinco segundos; después se sigue caminando. Las zonas van en este orden, de arriba abajo: la cara (se aflojan la mandíbula y la frente), los hombros (se dejan caer; la mayoría descubre aquí que los llevaba subidos), los brazos (colgando, pesados), las manos (abiertas y flojas) y todo el cuerpo (bajando despacio hasta agacharse, sin llegar al suelo de golpe).

  4. La regla que sostiene la actividad

    No se deja de respirar. Derretir no es quedarse rígido conteniendo el aire; es soltar. Se dice una vez y se recuerda si se ve a alguien tenso.

  5. El ritmo del maestro

    La voz baja de volumen a medida que avanza la actividad. Es el recurso más eficaz de una vuelta a la calma y no cuesta nada: si el maestro habla igual de alto al final que al principio, la clase no baja.

  6. El final

    La última consigna es todo el cuerpo, bajando hasta quedar agachados o sentados. Se aguanta treinta segundos así, en silencio.

  7. La incorporación, que también forma parte

    Nadie se levanta de golpe. Se ponen de pie despacio, se estiran los brazos hacia arriba una vez y se sale de la sesión andando, no corriendo.

Variantes3

Más fácil

Tres zonas en lugar de cinco: hombros, brazos y todo el cuerpo, con el maestro haciéndolo a la vez que lo dice.

Más difícil

Se hace en parejas: uno camina con los ojos cerrados y el otro le guía por el hombro, y cambian en cada consigna. Añade confianza y exige mucho silencio.

Otra organización

Tumbados en colchonetas desde el principio, sin desplazamiento, con las mismas cinco zonas. Sirve para cerrar una sesión muy intensa, pero se pierde la bajada progresiva del caminar.

Seguridad3

Al derretir el cuerpo entero se baja doblando las rodillas hasta quedar agachado; nadie se desploma hacia atrás ni se deja caer sentado.

Derretirse es soltar el aire, no aguantarlo: al que se queda rígido conteniendo la respiración se le avisa en voz baja y sigue.

Los treinta segundos finales se pasan agachados o sentados; si el suelo está frío o mojado, esa última consigna se hace de pie con los brazos colgando.

Consejos para el profesor4

  1. El recurso más eficaz de esta ficha no cuesta nada: que el maestro vaya bajando el volumen de su voz.

  2. Si se dice la última consigna igual de alto que la primera, la clase no baja, por muy lenta que sea la música.

  3. La zona de la cara conviene ponerla la primera aunque parezca rara: casi ningún niño ha aflojado nunca la mandíbula a propósito, y el efecto es inmediato y sorprendente.

  4. Y la incorporación final forma parte de la actividad: si se termina y salen corriendo al vestuario, se pierde en diez segundos todo lo que se había bajado en diez minutos.

Adaptaciones NEE4

Visual

Se camina siguiendo una referencia continua o con un compañero de codo acordado; cada zona se nombra dos veces y se describe qué hacer con ella, y el aviso de parada se da también con la voz baja del maestro acercándose.

Auditiva

Las cinco zonas se acompañan de un gesto del maestro sobre su propia zona, bien visible, y el aviso de parada se da con la mano en alto; el maestro se mueve por el espacio para estar a la vista de todos.

Movilidad reducida

El desplazamiento se hace con el apoyo que se use y a la velocidad que resulte cómoda, y las cinco zonas se «derriten» con los segmentos disponibles: cara, hombros, brazos y manos funcionan tal cual, y la última consigna de todo el cuerpo se hace bajando el tronco en lugar de agachándose.

Cognitiva o de atención

Tres zonas en lugar de cinco y con el maestro haciéndolas a la vez que las dice; se le avisa un momento antes de la última consigna, que es la que baja hasta agacharse.

Errores frecuentes

  • Mantener el mismo volumen de voz de principio a fin. La clase no baja por mucho que la música sea lenta.
  • Permitir que se dejen caer al suelo. Es el único gesto con el que se hacen daño aquí, y además no es lo que se pide.
  • Saltarse la incorporación final. Salen corriendo y se pierde en diez segundos lo que costó diez minutos.
  • Colocarlos en círculo o en filas. Se miran entre ellos, se ríen y no baja nadie.

Observaciones

Montaje (3 minutos): 1. Se delimita el espacio con conos y se comprueba que está libre de obstáculos: aquí se camina con la atención hacia dentro y no hacia el suelo, así que un banco olvidado en medio es un tropiezo seguro. 2. Se reparte a la clase por el espacio, cada uno con dos metros alrededor. Repartidos, no en filas ni en círculo: en círculo se miran entre ellos, se ríen y no baja nadie. 3. Música lenta a volumen bajo, opcional. 4. No hace falta más material. 5. Lo que hay que preparar es la propia voz del maestro, que baja de volumen a medida que avanza la actividad. Es el recurso más eficaz de una vuelta a la calma, no cuesta nada, y si se dice la última consigna igual de alto que la primera, la clase no baja. 6. Si se va a terminar sentados o tumbados, se comprueba que el suelo esté limpio y no frío.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Juegos vuelta a la calma

Tobillos y pantorrillas

Después de caminar suavemente, cada alumno coloca un pie detrás del otro, ambos orientados hacia delante. Mantiene el talón trasero apoyado y desplaza un poco el peso hacia la pierna delantera hasta notar una tensión suave en la pantorrilla. Primero deja la rodilla de atrás estirada sin bloquearla y después la flexiona ligeramente. Repite con la otra pierna, sin rebotes y respirando con normalidad.

6-18 años · 5 min

Policía y ladrón

El grupo se sienta en círculo y quien hace de policía se aparta sin mirar. El profesor entrega un objeto pequeño a un participante, que lo mantiene oculto. El policía vuelve al centro, observa las manos y las reacciones del grupo y señala a quién cree que lo tiene. Dispone de tres intentos. Después se muestra el objeto y se cambia de policía para empezar otra ronda.

6-12 años · 8 min

Director de Orquesta

Todos están sentados en círculo mientras un alumno hace gestos y movimientos que los demás imitan. Un detective afuera del círculo debe descubrir quién es el director que marca los movimientos sin que se note.

6-18 años · 10 min

Escucho mi respiración

Los alumnos se tumban boca arriba, separados entre sí, y cierran los ojos. El docente los guía con voz suave para que escuchen su respiración, noten cómo se infla la barriga y relajen el cuerpo. Permanecen de uno a tres minutos en silencio y, al terminar, se levantan en dos tiempos: primero se sientan y después se ponen de pie.

5-13 años · 5 min

Juegos vuelta a la calma

El sonámbulo

Juego de orientación por parejas. Uno hace de sonámbulo y camina despacio con los ojos cerrados; el otro lo guía con indicaciones como «adelante», «gira a la derecha» y «alto». El guía le indica cómo evitar los obstáculos del entorno, sin empujarlo. Tras uno o dos minutos intercambian los papeles y repiten el recorrido.

5-11 años · 5 min

Lejos, Cerca y Aplauso

En parejas, uno coloca sus manos juntas y cerradas (las manos “trampa”) y el otro coloca sus manos abiertas y paralelas a los lados (las manos “presa”). Cuando se diga “lejos”, separa manos; “cerca”, las acerca; y al decir “¡aplauso!”, intenta atrapar las manos del compañero, que debe retirarlas rápido.

6-18 años · 5 min

Respiración con Yogur

Actividad final de relajación con un recurso sensorial muy simple: un envase vacío apoyado sobre el cuerpo, que sube y baja con el aire y convierte la respiración en algo que se ve. Cambiándolo de sitio, del abdomen al pecho, cada uno compara por sí mismo dos formas de respirar.

5-11 años · 10 min

El Bueno, el Feo y el Malo

Dos filas enfrentadas, uno frente a uno, con un peto o un pañuelo en el suelo entre cada pareja. Mientras suena la música los dos se miran a los ojos sin moverse, y cuando se para intentan coger el pañuelo lo más rápido posible. Quien lo consigue suma un punto para su equipo, y después cambian las parejas.

5-18 años · 10 min

Monta la sesión con Respira y derrite

Colócalo en su parte de la sesión, añade calentamiento y vuelta a la calma, y guárdala para reutilizarla.

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