Salud y postura
Descripción
Los alumnos recorren el espacio andando y, a cada señal, cambian la postura y la forma de andar de una etapa de la vida: niño pequeño, joven, adulto que carga la mochila y persona mayor. Después se paran por parejas y se comparan: dónde va la cabeza, dónde van los hombros, cómo se coge una mochila del suelo. Se termina practicando la forma correcta de recoger y de sentarse.
Objetivo
Reconocer en el propio cuerpo qué posturas cargan la espalda y cuáles no, y quedarse con la forma correcta de agacharse, cargar la mochila y sentarse.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo repartido por la zona, andando despacio y sin cruzarse de frente. Se avisa de que aquí no se corre en ningún momento.
Arranque
El docente nombra la primera etapa, «niño pequeño», y todos andan como creen que anda un niño pequeño: pasos cortos, brazos abiertos, poca estabilidad.
Qué se puede hacer
Cambiar el tamaño del paso, la posición de la cabeza, de los hombros y de la espalda, y la velocidad. No se puede imitar a nadie concreto de la clase ni del colegio, ni exagerar dolores o cojeras de personas reales.
Qué pasa a cada señal
Se nombra la etapa siguiente —joven, adulto con la mochila cargada, persona mayor— y todos cambian de postura sin parar de andar. En la última señal se congela la postura y cada uno mira dónde tiene la cabeza y los hombros.
Cómo termina
Por parejas, uno adopta una de las cuatro posturas y el otro le dice qué le pasa a su espalda; luego los dos practican tres veces recoger algo del suelo doblando las rodillas y sentarse apoyando la espalda.
Reinicio
Se repite el paseo pero cada uno elige el orden de las cuatro etapas y su pareja tiene que reconocer cuál está haciendo, sin que se lo diga.
Variantes3
La mochila bien puesta
Se añade una quinta situación con la mochila del propio alumno: recogerla del suelo, colocársela con las dos cintas y andar con ella. Cada uno compara cómo va su espalda con una cinta y con dos, y con la mochila alta o baja.
La foto por parejas
Se deja de andar. Uno adopta una postura y se queda quieto como una foto; el otro le corrige colocándole solo con palabras, sin tocarle, hasta dejarlo alineado. Después se cambian.
Solo dos edades
Se trabajan únicamente dos posturas muy distintas, la del niño pequeño y la de la persona mayor, con el docente andando delante como modelo y todo el grupo detrás en fila.
Consejos para el profesor3
El juego no está en el paseo, está en los dos últimos minutos: si no acabas practicando cómo se recoge algo del suelo y cómo se sienta uno, has hecho una imitación graciosa y nada más.
Deja quince segundos por etapa y no más, que se agota rápido.
Y avisa antes de empezar de que la etapa de persona mayor no es una caricatura: en cuanto uno hace el chiste, medio grupo copia el chiste y se pierde la parte de la postura, que es la que importa.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Recorre el espacio con su medio habitual y trabaja las cuatro posturas donde de verdad está el contenido, que es el tronco, los hombros y la cabeza; la parte final sobre cómo se sienta, cómo coloca la espalda y cómo se cuelga la mochila le aplica exactamente igual que al resto y es la más útil para él.
Visual
El docente describe cada etapa con palabras precisas antes de nombrarla («hombros hacia delante, cabeza baja, pasos cortos») y le deja reconocer la postura tocando los hombros y la espalda de su pareja; el pasillo de paseo se mantiene despejado y no se pone nada en el suelo.
Auditiva
Cada etapa tiene una tarjeta con un dibujo que el docente levanta al cambiar, y el cambio se acompaña de un gesto amplio con el brazo; nada depende de la voz.
Cognitiva
Trabaja con dos etapas en lugar de cuatro, con el docente delante como modelo, y participa entera en la parte final de recoger y sentarse, que es la que hay que aprender.