Sol, solecito, sal ahora mismito
Descripción
El grupo se tumba boca arriba a la sombra, cada uno con una hoja junto a la mano. El docente nombra las partes del cuerpo que calienta el sol y cada niño las nota y las afloja, sin levantarse ni hablar. Cuando el docente dice «llega una nube», cada uno tapa con la hoja la parte nombrada, nunca la cara. Al final todos dicen bajito la retahíla, esconden la hoja bajo el cuerpo y se quedan quietos.
Objetivo
Reconocer y nombrar las partes del propio cuerpo estando quieto, y bajar el pulso al final de la sesión sin quedarse dormido.
Cómo se juega6
Colocación
Todos tumbados boca arriba a la sombra, con un brazo de hueco entre uno y otro y la cabeza hacia el mismo lado. La hoja de cada uno queda en el suelo, junto a la mano.
Arranque
El docente cuenta, con la voz baja, que hoy hace un sol que calienta despacio, y nombra la primera parte del cuerpo: «el sol te está calentando las manos». Todos las notan y las dejan flojas.
Qué se puede hacer
Escuchar la parte que se nombra —manos, pies, tripa, cara, rodillas—, notarla y aflojarla. Se puede mover un poquito esa parte para encontrarla, pero no se levanta el cuerpo del suelo ni se habla.
Qué pasa cuando el docente dice «llega una nube»
Cada uno coge su hoja y se la pone encima de la parte del cuerpo que se nombre, sin apretar. La hoja no se pone nunca en la cara.
Cómo termina
Todos dicen juntos y muy bajito «sol, solecito, sal ahora mismito», esconden la hoja debajo del cuerpo y se quedan quietos mientras se cuenta hasta cinco. Luego se levantan girando de lado, nunca de golpe.
Reinicio
La nube se coloca en dos partes del cuerpo a la vez, una con cada mano, que obliga a localizar dos sitios en lugar de uno sin subir nada la intensidad.
Variantes3
se nombran dos partes del cuerpo seguidas y hay que tapar las dos, una con cada mano, antes de la retahíla. Localizar dos segmentos a la vez cuesta bastante más que uno y sigue haciéndose tumbado y en silencio.
si el suelo está frío o mojado, el mismo juego se hace sentados en corro, con la espalda apoyada en la pared o en un banco. Se ve la cara del docente y se pierde muy poco del contenido.
se nombran únicamente las manos y los pies, siempre en el mismo orden y con la nube en la mano desde el principio. Son las dos partes que el niño de tres años localiza sin dudar, y con eso ya entra en el juego.
Qué se trabaja
Seguridad2
La hoja no se pone nunca en la cara, y al terminar cada uno se levanta girando de lado, nunca de golpe.
Se hace sobre suelo seco y templado; si está frío o mojado, se pasa a la versión sentados.
Consejos para el profesor2
Túmbate dentro del grupo: de pie, tu voz les llega desde arriba y ninguno se queda quieto del todo.
Cuando todos tengan la nube escondida, quédate callado un rato: ese silencio final es la vuelta a la calma de verdad.
Adaptaciones NEE4
Visual
El docente se sitúa a su lado y le avisa con un toque suave en el hombro antes de nombrar cada parte, y la hoja se sustituye por un pañuelo, que se localiza al tacto mucho mejor que un folio.
Auditiva
El docente se coloca junto a su cabeza, donde el participante le vea la cara sin levantarse, y señala en su propio cuerpo cada parte que nombra.
Movilidad reducida
El contenido es localizar y aflojar partes del cuerpo, no tumbarse. Se hace igual en la silla o semitumbado con apoyo, y el docente nombra también las partes que este alumno sí controla para que la consigna le llegue igual que a los demás.
Cognitiva o de atención
Se juega la variante de manos y pies, siempre en el mismo orden y con las mismas palabras, y no se añaden partes nuevas hasta que esas dos las localice sin ayuda.
Errores frecuentes
- Nombrar partes deprisa: notar y aflojar una parte lleva unos segundos, y encadenando solo se oye una lista.
- Dejar que jueguen con la hoja mientras nombras partes: el papel hace ruido y se acaba la escucha del cuerpo.
- Hablar con voz normal: tumbados y en silencio, tu volumen es lo que decide si esto calma o no.
