Descripción
Todo el grupo marcha por un anillo en el mismo sentido, sin despegar los dos pies del suelo. En cuatro puntos hay una torre, un compañero con cuatro tarjetas: verde es marcha lenta, amarillo viva, azul pasos cortos y blanco brazos amplios. Quien pasa por delante lleva ese ritmo hasta la torre siguiente.
Objetivo
Entrar en actividad con una técnica de desplazamiento sin fase aérea, comprender la regla básica de la marcha atlética y responder a un estímulo visual con un cambio de ritmo controlado.
Cómo se juega5
Un pie toca siempre el suelo. Quien despega los dos a la vez se detiene donde esté, cuenta tres pasos marchando en el sitio y sigue.
El ritmo se cambia al pasar por delante de una torre y se mantiene hasta la torre siguiente, aunque el ritmo pedido sea más lento que el que uno llevaba.
No se adelanta por el interior del anillo. Si alguien alcanza al de delante, se coloca detrás y ajusta su paso al del pelotón.
Las torres cambian de color como mucho una vez cada quince segundos, para que dé tiempo a instalar el ritmo entre dos tramos.
El relevo de torres se hace parando la actividad diez segundos: nadie deja su tarjeta en el suelo ni la lanza al compañero.
Variantes3
Las torres no pueden hablar ni señalar, solo levantar la tarjeta. Obliga a los marchadores a mirar hacia delante mientras se desplazan, que es el defecto técnico que más aparece en marcha escolar.
Se traza un carril interior de ritmo lento y otro exterior de ritmo vivo; cada uno elige su carril en cada tramo y puede cambiar solo al pasar por una torre, nunca en medio del tramo.
Cada torre levanta dos colores a la vez y el marchador elige uno de los dos, pero debe anunciarlo diciéndolo al pasar. Añade decisión sin añadir velocidad.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los 12 m entre pelotones y la prohibición de adelantar por el interior son lo que evita los alcances por detrás en los cambios a ritmo lento, que es cuando se producen. Si el anillo es más pequeño, se hacen menos pelotones, no pelotones más juntos.
Las torres se sitúan fuera del carril, a más de un metro del borde, y nunca en el interior de una curva: un alumno de pie dentro del carril es un obstáculo fijo en la trayectoria de veintiún compañeros.
Ningún color implica correr. Si aparece la carrera, se retira el color más rápido de las tarjetas y se sigue con tres. La marcha rápida en un anillo de 60 m con curvas cerradas es donde se tuercen los tobillos.
Consejos para el profesor2
Sé tú la primera torre durante el primer minuto y después cédela: los alumnos copian la cadencia de cambio de la primera torre que han visto y si la tuya es lenta, las suyas también lo serán.
Marcha tú un tramo dentro de un pelotón. La regla del doble apoyo se entiende mejor viéndola a un metro que oyéndola explicada desde el centro del anillo.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con resto visual marcha por el carril exterior pegado a la pared o a la valla, que le da una referencia continua, con un compañero a su lado. Los cuatro ritmos se le anuncian además con una palabra fija que dice su acompañante al pasar por cada torre, y en el suelo, en los bordes del carril y solo en los bordes, se pega cinta rugosa en los cuatro puntos de torre. No se coloca ninguna marca en el centro del carril.
Auditiva
La actividad ya es visual por diseño, lo que la hace especialmente accesible; se refuerza dando al alumno el papel de torre en el primer relevo para que fije la asociación color-ritmo. El aviso de parada general es el maestro levantando los dos brazos en el centro del anillo, visible desde cualquier punto.
Movilidad reducida
El alumno en silla recorre el anillo por el carril exterior y su regla equivalente al doble apoyo es mantener las dos manos en contacto con los aros de la rueda, sin fase de impulso libre. Los cuatro ritmos se traducen en cadencias de empuje. Si usa muletas o bastón, su tramo se acorta a media vuelta por relevo. No se le engancha ni ata nada al aparato.
Cognitiva o de atención
Se trabaja con dos colores en lugar de cuatro durante toda la sesión y el alumno lleva en la mano una tarjeta pequeña con los dos ritmos dibujados. Se le asigna un compañero de pelotón fijo que marcha a su lado y verbaliza el cambio al pasar por cada torre.
Errores frecuentes
- Que la marcha vaya derivando a trote sin que nadie lo note. El maestro tiene que mirar los pies, no la velocidad: el criterio es el contacto, no lo rápido que va el grupo.
- Torres que cambian el color cada cinco segundos por diversión; el tramo se queda sin ritmo y el ejercicio pierde el sentido. Se corrige con el reloj, marcando el intervalo mínimo.
- Marchar mirando al suelo. Aparece siempre y estropea la posición del tronco; se corrige pidiendo que digan en voz alta el color que ven a lo lejos antes de llegar a él.