El maniquí
Descripción
Las parejas se colocan de pie, cara a cara y a un paso, repartidas por la sala. En la primera ronda el profesor dice una orden despacio —«mano izquierda en la cabeza y mano derecha en el hombro izquierdo»— y cada uno la hace sobre su propio cuerpo, mirando al compañero para comparar. En la segunda ronda las manos se colocan sobre el cuerpo del compañero.
Objetivo
Reconocer y nombrar las partes del cuerpo distinguiendo derecha e izquierda, primero sobre uno mismo y luego sobre alguien que está enfrente.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas de pie, cara a cara, a un paso de distancia, repartidas por la sala y separadas entre sí para que al estirar el brazo no se le dé al de al lado. Cada uno con una pegatina de color en la mano derecha.
Arranque
Primera ronda, sobre uno mismo. El maestro canta la orden despacio —«mano izquierda en la cabeza y mano derecha en el hombro izquierdo»— y los dos de la pareja la hacen sobre su propio cuerpo, mirándose para comprobar si les ha salido igual.
Qué se puede hacer
Se puede mirar al compañero, compararse y corregirse. No se toca a nadie hasta que llegue la segunda ronda. Las manos se quedan donde diga la orden hasta que llegue la siguiente; no se sueltan antes.
Qué pasa cuando la pareja no coincide
No hay prenda ni eliminación. Se para, se repite la orden en alto y la pareja decide cuál de las dos versiones es la buena; si no lo ven, levantan la mano y el maestro la repite señalándola en su propio cuerpo, de espaldas al grupo.
Cómo se complica
Segunda ronda, sobre el compañero, pidiendo permiso antes de tocar: «mano derecha en el hombro izquierdo de tu pareja». Aquí aparece lo interesante, que el de enfrente tiene la izquierda al otro lado. Después se encadenan dos órdenes seguidas sin deshacer la primera.
Reinicio
Si la clase se atasca o se pierde, se vuelve a la ronda sobre uno mismo, con una sola orden y con el maestro de espaldas al grupo para que vean el mismo lado que el suyo. Se repite dos veces despacio y se sigue.
Variantes3
Más difícil — los dos de la pareja se colocan de espaldas el uno al otro y hacen las órdenes sin verse; al terminar se giran y comparan. Se sigue sin tocar a nadie hasta la ronda que toca.
Otra organización — en corros de cuatro, cada uno pone la mano indicada sobre el compañero que tiene a su derecha, siempre pidiendo permiso; la orden va recorriendo el corro.
Más fácil — una sola mano y solo sobre uno mismo, con partes grandes y bien distintas (cabeza, barriga, rodillas, pies) y sin nombrar todavía derecha e izquierda.
Seguridad
Mantener libre el recorrido y mirar por encima del hombro al desplazarse hacia atrás.
Consejos para el profesor2
Canta la orden con las manos quietas o de espaldas al grupo: tu gesto manda más que tu palabra.
Encadena solo dos órdenes al principio; con tres sin soltar las anteriores el ejercicio se convierte en un enredo.
Adaptaciones NEE4
Visual
Las órdenes se dicen despacio y completas, se le deja reconocer primero su propio cuerpo con las manos y luego, pidiendo permiso y avisando antes de tocar, el del compañero, que le va diciendo en alto lo que ha hecho para que pueda comparar. Si el contacto con el compañero le incomoda, hace todas las rondas sobre sí mismo o sobre un muñeco, y no se le pregunta por qué delante del grupo.
Auditiva
Además de decirla, el maestro hace la orden de espaldas al grupo para que se pueda copiar mirando, y se tiene a mano una cartulina con las partes del cuerpo dibujadas y escritas.
Movilidad reducida
Si un brazo no llega a una parte del cuerpo, la orden se cumple señalándola o nombrándola en alto, que es lo que se está aprendiendo; Con silla de ruedas la pareja se sienta también, para estar los dos a la misma altura, y no se apoya ni se sujeta nada en la silla.
Cognitiva o de atención
Una sola orden cada vez, con la parte del cuerpo nombrada y señalada a la vez, y sin encadenar dos;
Errores frecuentes
- Cantar la orden gesticulando de frente al grupo: te ven en espejo y colocan la mano contraria toda la sesión.
- Pasar a tocar al compañero antes de que la ronda sobre uno mismo salga limpia: se corrigen mal unos a otros.
- Emparejar alturas muy distintas: si uno le llega al pecho al otro, «mano en el hombro» acaba en la oreja.